40 años del Terremoto de 1985

 

Testimonio del Padre Juan Ramón Molina 

sobre la coronación de la Virgen del Carmen “la hermosa”






“el sismo del año 1985, que cambió la fisonomía del barrio, destruyó la imagen pequeña de Nuestra Señora del Carmen. Sin embargo, a pesar de la intensidad del terremoto, que superó los 7°, no se lamentó ninguna pérdida humana. Nuestro pueblo vio, en la destrucción de la imagen patronal, un signo de amor materno hacia sus hijos de Villa Hipódromo, se rompió la sagrada imagen pero no se lastimó ninguno de los hijos de la parroquia, sea creyente o no. La imagen fue restaurada totalmente, acentuándose su ornamentación.

La imagen “la hermosa”. Mientras se restauraba la imagen, el templo parroquial quedó sin ella. Una tarde, visitando la parroquia del Corazón de María, entramos a un depósito que, entre muchas cosas, guardaba una imagen de Nuestra Señora del Carmen. Su ubicación parecía decirnos, "Aquí estoy, los estaba esperando". La alegría fue tan grande que estremeció nuestro espíritu. Rezamos delante de ella, y nos fuimos a ver al Padre Salas, que era el párroco en aquellos años. Le pedimos que nos regalara la imagen. Él no recordaba que en ese depósito había una imagen de la Virgen del Carmen. Fuimos hasta ese lugar, la vio, e inmediatamente, con un corazón que desbordaba generosidad, nos la obsequió, y la llevamos a la parroquia.

La coronación. Después del terremoto, cuyo epicentro fue en la zona del templo parroquial, nos sentimos deudores de Nuestra Señora del Carmen. Entonces, movidos de amor filial y agradecidos a la Virgen, porque no se perdió ninguna vida humana, no sin inspiración del cielo, surgió el deseo de coronar la sagrada imagen. Los fieles, con prontitud y devoción hacia su Madre y Patrona, donaron los elementos que componen su áurea corona. En ella se fundieron alianzas de matrimonio, medallas conmemorativas, cadenas, anillos, y variedad de gemas que adornan la corona.

En la fiesta patronal de 1985, después de una larga preparación espiritual, toda la comunidad parroquial nos consagramos a la Virgen del Carmen, y la firma de ese solemne y consciente compromiso, fue la corona que el amor de los hijos puso en la cabeza de la sagrada imagen de Nuestra Señora del Carmen.

El año próximo, 2025, se cumplirán, Dios mediante, cuarenta años de la coronación. Muchos de los testigos de la coronación han partido a la Casa del Padre. Las nuevas generaciones que no conocieron el drama del terremoto, donde un sin número de personas perdieron sus casas, y debieron ubicarse precariamente en los terrenos, las veredas y las calles, les resultará difícil comprender la intensidad del dolor de aquellas familias que, en un instante, en la madrugada del 26 de enero de 1985, vieron derrumbar sus viviendas. Fueron momentos de desolación y angustias profundas. Sin embargo, la coronación de la imagen patronal, aquel domingo por la tarde, fue el amanecer de un nuevo día en la vida de las familias de Villa Hipódromo. Nacía un nueva esperanza, y con ella, se inició la reconstrucción de sus viviendas. Cuarenta años de aquel hecho, hecho que marcó profundamente la vida de las familias. Será una ocasión privilegiada para volver al Corazón de nuestra Madre, renovar la entrega de todo nuestro ser a Ella, y reemprender el camino de fidelidad a su Hijo, Señor de la historia, con renovada de, gozosa esperanza y ardiente caridad.
Para la fecha de la coronación, se realizó en nuestra casa de Mendoza el encuentro de los hermanos tirocinantes. Ellos participaron de la procesión y de la Misa de coronación. Nos acompañó el provincial de entonces, P. Roberto Simionato. El párroco presidió la celebración Eucarística”.